Decidieron intervenir para saber qué pasaba. Uno de los involucrados dijo que peleaba con su contrincante porque este hombre estaba robando a todos los vecinos del barrio. Afirmó que como eran vecinos, decidió encararlo para reclamarle que no siguiera robando en el barrio, lo que desató la reacción del advertido.
Los dos hombres fueron detenidos e identificados. El vecino que sacó la cara por el resto de los habitantes del barrio es un hombre de 29 años de edad. El acusado de estar robando a los vecinos fue reconocido como F.L.A. (iniciales de nombre y apellidos), de 21 años de edad, carente de antecedentes delictivos.
Se realizaron averiguaciones policiales sobre los hechos denunciados por el hombre que peleaba con F.L.A. Otro vecino al que preguntaron procurando confirmar que F.L.A. andaba robando en el barrio, dijo que él había sido víctima de uno de sus hurtos: le había llevado un parlante.
El vecino que practicó la denuncia del robo del parlante agregó que el aparato iba a ser poder encontrado en poder de M.S.M., de 31 años de edad, carente de antecedentes delictivos. Esta mujer había comprado el parlante robado al denunciante, según el testimonio de este.
Los policías confirmaron los datos de esta nueva denuncia y F.L.A. junto a M.S.M. quedaron a disposición de la sede de Penal 10º turno.
El juez a cargo se pronunció finalmente disponiendo el procesamiento de F.L.A. bajo la acusación de haber incurrido en un delito de receptación agravado, y de M.S.M. como autora de un delito de receptación.
En ambos casos el magistrado dispuso que los acusados fueran eximidos de cumplir con prisión preventiva, pero les aplicó como medida sustitutiva la obligación de guardar arresto domiciliario nocturno por los próximos 60 días.