Señaló que la prueba más contundente de que la gestión del orden empresarial fue un fracaso, es que la gente no conoce la cara a los representantes del BPS y ni siquiera sabe por qué tiene que votar el 28 de noviembre.
Pereyra se volvió a comprometer en realizar una gestión de cercanía con el empresario, el comerciante y su problemática, para llevar soluciones y seguir recorriendo el país, una vez que asuma.