“Es una fundación atípica. Se trató de una iniciativa del entonces gobernador de Buenos Aires, el general Cevallos, que por orden de la corona inició una campaña militar de recuperación de territorios españoles usurpados por Portugal en lo que hoy es Río Grande y Santa Catalina”, sintetizó el jerarca en diálogo con FM GENTE.
“A medida que iba avanzando hacia el norte se iba encontrando con familias portuguesas - en su inmensa mayoría procedentes de las islas Azores - que habían sido abandonadas por el ejército portugués en fuga. Él las agrupó y las fue mandando hacia nuestra zona con la intención de fundar una población”, añadió.
El lugar elegido para el afincamiento fue la horqueta conformada por los arroyos Maldonado y San Carlos. La zona ofrecía condiciones ideales para la subsistencia de los nuevos habitantes, contando con tierras fértiles aptas para cementeras y montes cercanos para la provisión de leña y madera.
“Él (Cevallos) se preocupó especialmente de que esos azorianos se incorporaran a la población española y fueron los que le dieron ese perfil tan particular a la ciudad”, añadió Cairo.
El proceso de asentamiento y convivencia entre los inmigrantes azorianos y la población española se extendió durante varios meses de 1763. El hito fundacional se selló el 8 de julio de ese año, cuando el general Cevallos envió un oficio formal a sus subalternos con instrucciones sobre cómo debía fundarse la ciudad.
El documento histórico culminaba con la frase "Que permanezcan y florezcan". Esta expresión “forma parte hoy del escudo de San Carlos y demuestra la voluntad del general Cevallos, la visión que tuvo, y también la intención de los pobladores de afincarse en la zona, de trabajar, de esforzarse, de formar sus familias acá”, señaló el jerarca.
“Llegamos al presente con una ciudad muy próspera que ha aportado muchos de sus hijos al progreso del país”, concluyó.
Foto: acto oficial por aniversario de San Carlos / FM GENTE