Un total de 18 ovejas –varias preñadas- fueron muertas por una presunta jauría de “perros bien cuidados, que no matan para comer”. Otras tantas quedaron seriamente heridas, según el testimonio de la productora rural que, además, tomó registros gráficos de los ataques.
Mientras esperan que la Policía les ofrezca soluciones más contundentes que radicar denuncias cuando los hechos están consumados, los productores resolvieron iniciar un censo de perros en la zona rural. “Vamos a ver quiénes tienen perros y cómo los tienen, para poder ir cierto sobre los responsables en caso de capturar alguno” de estos dañinos animales, advirtió Lorenzo.
A su juicio, es evidente que los ataques son realizados por pequeñas jaurías. “Les destrozan el hocizo, no comen. Son perros cuidados que salen a hacer daño, no atacan por hambre. Uno les destroza el hocico, otro por las toma por la cruz y otro por atrás”, afirmó. Descartó que el daño pueda responder a la acción de otros animales, como jabalíes, por ejemplo.
Según la productora, sólo la matanza de la madrugada del domingo pasado le ocasionó pérdidas por US$ 2.000, monto que no contempla las crías que no nacerán, ya que varias ovejas estaban preñadas.
DENUNCIA INSTANTÁNEA
El jefe Balbis dijo a FM Gente que el tema le preocupa y que es necesario “instrumentar acciones” aunque para esto es necesario que los damnificados hagan la denuncia “en el momento”. “Si es a los cinco o seis días que se hace la matanza, no nos sirve de nada. Por eso tratamos de que los vecinos tengan los teléfonos de las comisarías”, comentó el jerarca, tras la reunión vecinal.
Sin embargo, los productores sostienen que los ataques suelen registrarse en la noche o madrugada y que no siempre están en el establecimiento cuando esto ocurre, ya que muchos viven a unos kilómetros, en la ciudad de San Carlos. Asimismo, varios manifestaron durante el encuentro que también son víctimas de delitos de abigeato, otro problema recurrente al que las autoridades no han sabido dar respuesta.
Fotos: sancarlosrural.blogspot.com