Destacó la tarea de los 500 o 600 vecinos que colaboraron para atacar el fuego. “Realmente, la solidaridad fue estupenda. No obstante ello, siempre hay algún grupo de personas mezcladas, en un número ínfimo, que a veces son oportunistas y aprovechan”. Dijo que por eso se dispuso por parte de las autoridades que, mientras otros trabajaban para combatir el fuego, la policía encarara “la prevención y la disuasión de cualquier hecho delictivo en la zona. Y después notificar a los propietarios de las casas que estaban más expuestas, que evacuaran, que íbamos a quedar nosotros en vigilia”, indicó.
Cancela dijo que “la gente respondió muy bien”, aunque hubo momentos que la gente exponía su seguridad tratando de frenar el incendio. “Y hubo alguna palabra firma, para evitar que no se corrieran más riesgos”, admitió.
“La buena voluntad y el espíritu de colaboración ganó, ate cualquier acto que pudiera producirse por algún elemento delictivo. Esto fue muy positivo dentro de la espectacularidad de la escena, porque había que estar allí, escuchando el crepitar del fuego, muy cerca… La actuación de la gente conmovía. Pero, en definitiva, no hubo una sola denuncia sobre que falta ni siquiera un balde o alguno de los recipientes que se usaban para luchar contra las llamas que se venían”, afirmó.
Foto: El País por Ricardo Figueredo