El 3 de enero pasado, los propietarios de un apartamento denunciaron el hurto de 900 dólares. Como suele ocurrir en estos casos, la Policía tomó el caso e indagó a empleados y allegados al damnificado, sin que en principio surgieran indicios para marcar un sospechoso.
Pacientemente, los investigadores siguieron los movimientos de los posibles implicados hasta descubrir, con sorpresa, que la principal sospechosa era una compañera de la seccional.
La joven agente terminó ante la Justicia, que le imputó un delito de hurto pero la procesó sin prisión. Como medida sustitutiva, deberá guardar arresto domiciliario total durante 60 días.
Foto:Puntaweb