LOS HECHOS
En horas de mañana del día 10 de agosto pasado la policía fernandina fue alertada sobre un hurto perpetrado en un estudio contable ubicado en calles Arturo Santana casi Román Guerra, de la ciudad de Maldonado, donde se llevaron joyas varias U$S 17.000 dólares y documentos entre otros efectos, que estaban en una caja fuerte.
Los investigadores del Distrito Operacional II realizaron un minucioso trabajo sobre aquellos delincuentes que estaban en libertad y que se dedican a este tipo de robo. Efectivamente existía uno que si bien era oriundo de Rocha estaba radicado en Maldonado desde tiempo. Tenía un comercio para la venta de pescado en el barrio San Martín. El individuo parecía número puesto pero había situarlo en el lugar del hecho.
Los detectives procedieron a la observación de las filmaciones recabadas por las cámaras de seguridad ubicadas en la vía pública. Chequearon si el sujeto sospechoso tenía un rodado de determinadas condiciones que aparecía por calles de la ciudad de Maldonado en la noche del robo. Y así fue. Bingó!!! cantaron los agentes. De esta manera lograron establecer que estaba vinculado al hecho.
Ante ello fue expedida orden de allanamiento para su domicilio en barrio San Martín, donde fue incautado un camión marca Faw así como la detención del mismo.
Una vez que compareció en Fiscalía por disposición de la justicia competente en el caso, se concurrió a un punto específico en el Arroyo Maldonado (puente entrada a la ciudad de San Carlos) donde con apoyo de Bomberos se extrajo del agua, parte de la caja fuerte del local hurtado.
Seguidamente, las autoridades se trasladaron a la ciudad de Rocha con el fin de realizar un allanamiento en una casa ubicada en calle A. Echeveste, donde fueron incautadas dos bolsas de nylon conteniendo joyas varias, todo ello documentado por Policía Científica.
Tras la acumulación de las pruebas correspondientes, en otra instancia, se determinó la condena expresada líneas arriba.