El edil nacionalista Martín Laventure, por su parte, llamó a dialogar con Arismendi y ratificó que nunca le faltaron el respeto al gremialista. “Nosotros no mentimos, lo que dijo el señor Artismendi lo dijo. Si lo dijo con otra intencionaldad, no tenemos ningún problema en reunirnos con él y aceptar sus explicaciones en el caso de que se hayan referido aspectos técnicos de la ordenanza de la construcción”, dijo.
En este sentido, argumentó que “nadie cuestiona y bienvenido sea que obreros alcancen las más altas investiduras, sin ningún tipo de inconveniente”. Sostuvo que no se trata de una discusión sobre obreros y empresarios. “Lo que se ha dicho es que es dirigente sindical. También criticaríamos si dirigente de gremiales empresariales se dedicaran a la política, y por las mismas razones”, señaló. Fundamentó sus dichos en la diversidad de los afiliados que representa, que debería ser respetada por el dirigente. “No es que esté prohibido, no es lo más conveniente”, sostuvo.