Se intercambiaron opiniones y se expusieron puntos de vista en la búsqueda de una solución que beneficie, tanto a la comunidad como a las personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Guillermo, un vecino y comerciante del centro, expresó en La Contratapa de la Revista que esto es “una decisión bastante desafortunada”.
Agregó que “el problema principal es el vicio que seguramente se instale en la puerta del refugio” y esto es “totalmente contraproducente para la propuesta comercial”.
Por su parte, Magdalena Zumarán, dijo también en diálogo con el programa de esta emisora que “son realidades que no nos gustan pero que existen. Gente en situación de calle hay. Y son por diferentes razones, por adicciones, por diferencias familiares, por salud mental”.
Explicó que “salieron a buscar refugios” y que es consciente de que no es el mejor lugar pero que no encontraron otro ya que nadie quiere alquilar para este tipo de iniciativas.
“Si están lejos mejor, no los quiero ver. Esa no puede ser la voluntad de la gente de Maldonado”, expresó Zumarán.
Este jueves 18 habrá una nueva instancia de reunión ya que no se llegó a un acuerdo.