La situación preocupa tanto al gremio como a referentes políticos. Trindade, en diálogo con la Página Central de la revista de FM GENTE, explicó que muchas personas aceptan condiciones laborales precarias por necesidad, lo que compromete su acceso futuro a la jubilación y genera un problema estructural.
En ese marco, se están reclamando mejoras salariales y una categorización acorde a las tareas desempeñadas, ya que existen trabajadoras que perciben menos de 28.000 pesos mensuales. También se advirtió sobre la falta de cumplimiento de leyes existentes y la dificultad para registrar a trabajadores que llegan del extranjero acompañando a sus empleadores.
Por su parte, Silvana Sentena, edila del Partido Nacional, acompañó el reclamo y destacó la importancia de visibilizar esta realidad: “Hay muchas personas que vienen acompañando a sus patrones desde otros países, y es muy difícil tener datos sobre esos trabajadores”.
Trindade agregó que el miedo ha sido una constante en el sector y que, pese a la cercanía que implica trabajar en un hogar, las trabajadoras siguen sin ser consideradas parte de la familia. “Somos un gremio muy pequeño, que siempre ha sido muy sacrificado por el miedo. Nunca vamos a ser parte de la familia. El patrón es patrón; son muy pocos los que realmente se preocupan por el empleado”, afirmó.
Ambas coincidieron en que el trabajo doméstico es un eslabón clave en el entramado laboral del departamento y que urge tomar medidas para mejorar la calidad del empleo y asegurar los derechos de quienes lo ejercen.