Asimismo, preocupa la falta de sábanas, frazadas y comida en función de que “la previsión era otra y a pesar de la buena voluntad del proveedor de alimentos que incrementó solidariamente las raciones para cumplir con la demanda”.
Mientras tanto, la ONG Fundación A ganar es la encargada del centro de contingencia hasta que se concrete la apertura del nuevo refugio acordado con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). En ese contexto, su director Alejandro Ricco, solicitó a los usuarios “un mayor compromiso para poder organizar el desborde”.
Bentancur sostuvo que se trata de una situación compleja por las diferentes patologías que padecen algunas de las personas que son atendidas y recordó que previo al ingreso todos deben pasar por un control de salud. Por último, hizo hincapié que hay que encontrar una solución urgente a esta realidad”.