De acuerdo a la información accedida, Pereira ha actuado en varios casos, en su calidad de abogado particular, en los que podría contraponerse su rol de funcionario del Ministerio del Interior.
Las fuentes consultadas recordaron que, en la administración pública, va en contra de cualquier principio litigar en contra de un empleador y que, además, en la esfera del Ministerio hay órdenes de servicios en ese sentido, previas a la LUC.
Por otra parte, las normas de conducta de la función pública señalan que, para el caso, un funcionario policial ý abogado, actuando en casos particulares del ámbito penal, podría beneficiarse utilizando una posición privilegiada en cuanto al acceso a información. Si esta información es utilizada podría constituir una falta gravísima.
Desde SIPOLMA, en tanto, el presidente Julio Acosta y el Secretario Raúl Pereira, indicaron a FM GENTE que hay “tranquilidad respecto al proceder del compañero” y señalaron que no es la primera vez que Julio Pereira es sometido a una investigación y que hasta el momento nunca se ha comprobado la comisión de una falta.
Indicaron también que “cuando las aguas se agitan aparece algún sumario o algo raro” y que la misma situación se ha dado respecto al secretario de SIPOLMA.
Recordaron que SIPOLMA “es el único sindicato que denuncia la realidad de las cosas que pasan” y adelantaron que están estudiando presentar una nota en la que podrían denunciar persecución sindical en el sumario actual al que está sometido el ex presidente.
Sin embargo, en el ámbito del Ministerio del Interior se descarta ese planteo ya que, explicaron, el sumario no fue “a pedido” del Jefe Julio Pioli sino que fue ordenado por la Dirección de la Policía Nacional.
Agregaron que nada tiene que ver la presunta falta cometida por Pereira, y que llevó al procedimiento en curso, con eventuales denuncias que éste haya realizado a título personal ni su sindicato.
Actualmente, Julio Pereira no está apartado del cargo y se está instruyendo el sumario.
foto: Julio Pereira en su calidad de defensor de Lulukhy Moraes, una de las condenadas por el homicidio de Edwar Vaz