La mujer L.B.D, de 50 años, tenía quemaduras de 2º y 3er grado en su pierna izquierda que ameritaron su derivación al Centro Nacional del Quemado (CENAQUE). Pero, además, los facultativos montevideanos diagnosticaron “heridas en el rostro y cuello, heridas profundas en región frontal y occipital, estando politraumatizada grave”.
Más tarde, los vecinos que la rescataron dirían a los investigadores que la habían escuchado discutir fuertemente con su pareja y presumían que él había intentado quemarla y luego autoeliminarse.
Víctima y agresor fueron derivados al CENAQUE. Ella permanece estable, recuperándose, mientras a él
lo enviaron nuevamente a un sanatorio de Maldonado para recuperarse de las lesiones provocadas por el fuego y de los cortes profundos que se auto-infligió en ambas muñecas con un arma blanca.
Sin embargo, apenas llegó el agresor, la jueza penal Marcela Vargas ordenó su comparecencia en la sede judicial para interrogarlo. Tras escuchar sus declaraciones, la magistrada lo envió a prisión por un delito de “tentativa de homicidio especialmente agravado” y un delito de “incendio”.