Dijo que se trata de “válvulas electrónicas que están reguladas para determinadas presiones según la cañería que va para determinada zona. Y ayer, temprano de la tarde y noche, se salieron esas regulaciones, se modificaron, Y nuestro personal enseguida recibe las alarmas correspondientes y se fueron allí a regularlas”.
“Es un trabajo muy arduo, porque hay que regularlas en un momento de muy baja presión y además dejarlas en funcionamiento con una presión acorde para cuando se reponga el consumo”, agregó.
El jerarca señaló que “a medida que aumenta el consumo, la presión es mayor y eso produce los arrastres correspondientes. Pero no hay roturas. Solo hay el desfasaje que tuvieron esas regulaciones”, precisó.
Subrayó que el problema, similar al que se produce cuando ocurre la rotura de un caño, está “en vías de solución”.
Destacó que “se está purgando todo este problema de ahora. Además, estamos con un programa de purgas desde hace bastantes días. Hemos recibido alarmas de Punta del Este, de Piriápolis… En Piriápolis tenemos una cantidad de cortes. Estamos conectando toda la red nueva que construimos. Y se están haciendo purgas, y por eso hay bastante agua en la calle, para tratar de sacar todo lo que ha ido quedando con los trabajos o con los arrastres que se produjeron, como el de anoche”.
Aclaro que, pese a algunas versiones, no hay reclamos registrados desde La Capuera respecto a que haya “turbiedad o arrastre”.