“Se fue un prócer del carnaval del interior. Siempre fue de perfil muy bajo”, expresó Ramos al recordar su trayectoria. Según explicó, Hernández fue uno de los pioneros de las murgas en San Carlos durante la década de 1980 y mantuvo su compromiso con la actividad hasta hace pocos días. “Hasta la semana pasada, su vocación fue hacer surgir nuevos murguistas. Él los incluía y los hacía cantar y actuar”, señaló.
Ramos contó que Hernández había rechazado que el escenario del Teatro de Verano de San Carlos llevara su nombre. También recordó su papel como tallerista y referente en la formación de jóvenes. “Hizo un taller de murgas cuando prácticamente no existían. Siempre tuvo vocación de formador y de dar oportunidades”, dijo.
Destacó, además, su capacidad de liderazgo y de generar consensos. “Tenía capacidad de convencer: tú ibas con una idea y él terminaba convenciéndote con la suya”, agregó. Según Ramos, una de las características de Hernández era su versatilidad: “Tenía la característica de ser multifunción”.
Falleció Héctor “Guiñada” Hernández