El hombre demoró la realización del trabajo, dandole largas al asunto, hasta que la paciencia de la vecina se acabó y formuló la denuncia ante la policía.
El sujeto llegó hasta la finca de la denunciante para venderle un número de una rifa de una cafetera que estaba realizando y cuando la mujer le planteó el problema anteriormente mencionado, el procesado se ofreció a realizar la tarea ya que dijo que trabajaba en la OSE. Todo terminó con el resultado anotado líneas arriba