“La idea era hacer un taller protegido de productos panificados. Y con la ayuda del BPS se consiguió la maquinaria. Hasta ahora es un taller de enseñanza, pero queremos que sea de producción para que los chicos puedan encontrar una salida laboral”, agregó.
“En este momento estamos en un local alquilado, que se ha puesto a la venta. Mientras no se venda, no hay problema, porque hace muchos años que estamos ahí. Pero en cuanto se venda nos tenemos que ir. Entonces, ingresamos en el presupuesto participativo de Maldonado para tratar de conseguir nuestra sede propia para estos talleres”, destacó.
Vera apuntó que “en estos momentos tenemos 30 chicos que concurren a esos talleres, que dictamos en el local de la calle San Carlos, que tenemos alquilado desde 2001, año en el que se consiguió la personería Jurídica a través del Ministerio de Educación y Cultura”.
Indicó que “hay 15 varones y 15 chicas, que trabajan en el área de panadería, repostería y cocina". Y señaló que los profesores se pagan con recursos de la ONG y con aportes de Colegio Creciendo Juntos.
“Ahora no tenemos el aporte de la intendencia, que antes nos solventaba la mitad del alquiler y era una gran ayuda. Estamos tratando recuperar eso y el pago de un profesor”, explicó.
“Tenemos también un taller equipado de computación, que por razones locativas funciona en otra sede, que nos cedieron en comodato. Y tenemos un taller de peluquería y maquillaje, gracias al aporte de mujeres argentinas”, señaló Vera.
La ONG brinda atención de 9 a 15 horas y ofrece desayuno, almuerzo y merienda, con el aporte de empresas, instituciones y de la comunidad.