También dijo que la medicación indicada, si bien en un primer momento le fue brindada por el Fondo Nacional de Recursos (FNR), se le negó en agosto del año pasado. “EL medicamento cuesta unos 34 mil pesos. La familia de la joven tiene un ingreso mensual que ronda los 26 mil”, señaló.
Igarza dijo que, ante la imposibilidad de hacer al fármaco, la paciente presentó una acción de amparo, asesorada por el consultorio jurídico de la Universidad de la República. Agregó que “se hizo lugar a esta acción de amparo” y que la justicia obligó a que se le brinde el medicamento”, que le permitió mejorar la calidad de vida. “Y ya lleva casi dos años con una mejoría notoria”, apuntó, pese a que, en un principio, se preveía una sobrevida de solo seis meses, que fue el plazo original en el que se le entregó el remedio.
Dijo que este caso “es uno entre muchos, que pueden llegara a afectar a nuestras familias”, por lo que propuso que se otorguen mayores recursos al FNR” y sugirió, por ejemplo, que se apliquen mayores impuestos a los juegos de azar para que se puedan aportar los llamados “medicamentos de alto costo” a quienes los necesitan.
“También se me ocurre un impuesto a las comisiones que cobran las Afap”, agregó.