Concretamente un grupo de mujeres políticas del Frente Amplio ubicadas en las barras y también algunas edilas lucieron remeras con la frase "No me callo nada" en protesta por lo que aducen violencia hacia ellas desde la mesa del legislativo. Entre las presentes se encontraba la ex dirigente colorada y actual dirigente del FA, Glenda Rondán, la que llegó de Montevideo.
Al no corregirse la situación se resolvió desalojar la barra quedando trunca la sesión porque luego el Partido Nacional no dio quórum.
Posteriormente la bancada blanca emitió una declaración de apoyo al presidente del cuerpo, Darwin Correa por lo actuado. La misma se publica a continuación.
Se reproduce un fragmento de lo ocurrido.