El intruso, lejos de retirarse, atacó al comerciante con un cuchillo, y éste repelió la agresión efecutando dos disparos efectuados con un revólver calibre 38. Minutos después, Héctor Alfredo González fue capturado cuando huía por los techos de las casas vecinas y derivado luego al hospital de Maldonado.
Allí el médico forense constató que presentaba heridas en sus manos provocadas con su propio cuchillo, y una herida de bala en hemitorax derecho, con entrada en la axila derecha. Tras ser asistido, prestó declaración ante el juez penal de 4º turno, Gabriel Ohanián, quien lo envió nuevamente a la cárcel. El comerciante, luego de comparecer ante la misma sede, quedó en libertad.