¿Para qué mudarse?
Entre las ventajas más importantes de mudarse a un nuevo barrio y dejar el asentamiento, se destaca la posibilidad de ser propietarios de una casa con terreno; vivir en un barrio con infraestructura adecuada y contar con servicio de saneamiento y alumbrado, entre otras posibilidades que mejorarán la calidad de vida de todo el grupo familiar.
El documento señala que quienes tengan más de veinte años de residencia en el asentamiento, tendrán un tratamiento preferencial y la posibilidad de subsidiar la totalidad de la nueva vivienda. La actual vivienda será tomada como parte de pago y el saldo deberá pagarse en cuotas, que no podrán superar el 25% de los ingresos del núcleo familiar.
Otro dato que se proporcionó a los vecinos tiene que ver con descuentos especiales en las cuotas a jubilados, pensionistas, jefes o jefas de hogar con hijos a cargo y familias con integrantes con capacidades diferentes; en este caso, el ingreso económico familiar no podrá superar los dos salarios mínimos nacionales. Para los beneficiarios, el costo de las nuevas viviendas no superará los ocho mil dólares y la intendencia asumirá la diferencia entre este valor y el costo real.
Según los planes de trabajo del municipio, los nuevos barrios se formarán en terrenos adquiridos recientemente al este de la ciudad de Maldonado.