Minutos después, la cajera de una sucursal de la casa cambiaria recibió un llamado del “gerente”, quien le dio todos sus datos y le pidió un giro urgente a nombre de una mujer hacia una agencia de Montevideo. La cajera cumplió la orden y giró $ 10.000 primero y $ 15.000 en otra oportunidad. Para cuando el gerente constató que había sido engañado por el presunto policía, el dinero ya había sido retirado por una mujer, en la capital del país.
Al investigar la maniobra, la Policía descubrió que el autor intelectual y material de la estafa estaba alojado en la cárcel de Las Rosas. El hombre utilizó su teléfono primero para hacerse pasar por un oficial de policía y luego para simular ser el gerente ante la cajera del anexo cambiario.
La investigación continúa, en procura de ubicar a la cómplice del recluso. En tanto, la empleada que giró el dinero deberá reponerlo en módicas cuotas.