Se trata de nueve puestos que se están construyendo de material y con albañilería tradicional, al tiempo que se demolerán los viejos que estaban edificados sobre las antiguas casetas de guardavidas.
En ese sentido, Tejera indicó que “son espacios precarios que ahora contarán con mejores condiciones de higiene, saneamiento, y mesadas de acero inoxidable, entre otras cosas”. Por debajo también se está fabricando una área de depósito para los enseres de pesca y ubicación de las barcas.
Además de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, las distintas acciones también aspiran al rescate de ese importante punto turístico de la ciudad de Piriápolis.
Una vez culminada la obra se beneficiarán todos los pescadores que abastecen a los puestos, además de los que llegan en verano a hacer la zafra.
Los trabajos son desarrollados por las mismas cuadrillas de la Dirección General de Vivienda de la IDM que actuaron en el realojo de las viviendas de los pescadores de Piriápolis “porque se trata de una acción complementaria”.
Como se recordará, a través de un acuerdo alcanzado entre la Dirección Nacional de Catastro, la Intendencia de Maldonado y el Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines (SUTMA), se resolvió iniciar este plan de recuperación.