Según relató, para acceder al predio cortaron cuatro metros del tejido perimetral, que “literalmente lo arrancaron de abajo hacia arriba”. Sostuvo que el principal objetivo de este tipo de robos suele ser el cobre.
“Si entraron una vez van a entrar, dos, tres”, lamentó, y calificó la situación como “preocupante”. Recordó que la escuela, que funciona en horario completo, ya había sido blanco de robos en otras oportunidades, y que el CAIF y la policlínica del barrio también sufrieron episodios similares.
En ese sentido, reclamó por mayor presencia policial y propuso que se instale un destacamento provisorio en la zona.