Los moradores, que llegaron a la zona para veranear, habían salido a las seis de la mañana para Montevideo y no regresaron hasta la noche, cuando constataron lo ocurrido. La propiedad no tenía alarma ni estaba asegurada.
Tampoco hay testigos del hecho, ya que el vecino más cercano vive a 80 metros de la residencia y declaró que se encontraba trabajando a la hora del robo. El resto de las propiedades cercanas, en esa zona de montes, no estaban ocupadas en esos días.
Dado el "bajo perfil" de la residencia y de sus propietarios, comerciantes de clase media, la Policía no descarta que el robo haya sido "entregado" por alguien que conocía la existencia de la caja con los ahorros en la habitación.