Tras un trabajo investigativo, la Policía logró identificar al autor del hecho como Sergio Sebastián Olivera Sorozabal, de 35 años y poseedor de antecedentes penales, librándose requisitoria contra él.
Posteriormente, efectivos policiales intervinieron al requerido el miércoles 29, cuando este circulaba por el centro, procediendo a su detención.
Finalmente, el jueves 30 fue condenado por el Juzgado Letrado de 11.º turno como autor de un delito de hurto, a la pena de seis meses de prisión.