Según Blás, endurecer estas medidas “achica las posibilidades” de atraer nuevos residentes y “se perjudica en la competencia con el resto de países”, atentando contra el crecimiento económico y poblacional del país, que “precisa más gente, más inversión y más capital de trabajo especializado”
Indicó que este sistema ayudó a que más de 40.000 personas se radiquen en el país en los últimos cinco años, y advirtió que las nuevas reglas dejan afuera a perfiles que no cuentan con alto poder adquisitivo, limitando drásticamente la entrada de nuevos residentes.
Lo calificó como “un error del gobierno buscando más ingreso impositivos inmediatos a costa del crecimiento necesario".