La fiscal Sandra Fleitas había solicitado la prisión preventiva como medida cautelar ya que entendía que Papasso podía “provocar un grave entorpecimiento para la investigación”, sin embargo, el juez en el fallo de primera instancia no dio lugar a la solicitud.
Fleitas apeló y el Tribunal de Apelaciones falló a su favor: “Las medidas cautelares y los requisitos necesarios para su imposición deben ser concretos y acreditados y los invocados por la Fiscalía fueron suficientemente justificados", argumenta el fallo.
Tras enterarse que iría a prisión, Papasso sufrió una crisis nerviosa y su padre solicitó asistencia médica. Afirmó que su hija intentó suicidarse y fue derivada a un centro de atención de salud mental.