El hombre portador de la tobillera, de 30 años y poseedor de antecedentes penales, fue localizado por la Policía y derivado a una dependencia policial.
Tras una audiencia en el Juzgado Especializado de 2do. Turno de San Carlos, fue condenado como autor penalmente responsable de dos delitos de desacato agravados, en reiteración real, con un delito de retiro o destrucción de medios o dispositivos electrónicos.
Deberá cumplir una pena de 18 meses de prisión efectiva y pagar una multa al Ministerio del Interior de 20 Unidades Reajustables, unos $36.400.