Entre éstos se encuentran los denominados “llaveros”, funcionarios a cargo de la seguridad de cada uno de los sectores que componen el penal, que debieron ser trasladados a un sanatorio de la zona.
La situación fue calificada como “muy complicada” por las fuentes consultadas.
Un funcionario del penal aseguró a El País que la comida deja mucho que desear. "Hace tiempo que venimos peleando con el tema de la comida. Es un desastre para comer acá. Es el único lugar donde comer es algo horrible", expresó.
La principal interrogante es la forma en que deberán ser atendidos todos los reclusos afectados por el brote de salmonella y las autoridades del establecimiento no descartan que se declare una cuarentena.
Al momento no se conocen las causas de este problema sanitario que preocupa a las autoridades de Maldonado.
Este martes se trasladarán al penal técnicos del laboratorio de la IDM y de la departamental de salud.
fuente: el pais//prensa fm gente