Un rápido operativo llevó a los policías hasta dos sospechosos, que en principio negaron la autoría del hecho. Sin embargo, los efectivos consiguieron orden para allanar la casa de uno de ellos: debajo de una cama encontraron un libro del Sapo Ruperto y una crema que eran propiedad de la víctima.
Frente a estas pruebas los dos intervenidos de iniciales F.V. y C.D.P.F, fueron llevados a la Justicia donde resultaron procesados sin prisión por receptación, ya que no pudo probarse que alguno de ellos fuera el arrebatador.
Como medida sustitutiva deben presentarse ante la policía dos veces por semana durante una hora por el término de 60 días.