En cuanto a los delitos, señaló que “nos dedicamos al abigeato, faena clandestina y todo lo vinculado a la producción”, y agregó que, si bien la situación está controlada, “la zona rural no escapa al factor delictivo de todo el país”. Indicó además que los casos registrados son bajos y que “cuando tenés un cero, uno es 100%”, en referencia a cómo impactan pequeñas variaciones en las estadísticas.
Sobre el origen de estos delitos, sostuvo que “en Maldonado son temas de oportunidad” y que “no hay un modus operandi que se pueda establecer”, ya que en algunos casos se ha detectado tanto comercialización como consumo de la carne.
Pirez también se refirió a los cambios en el territorio y explicó que “los problemas urbanos se trasladan al campo”, debido al crecimiento de chacras y fraccionamientos. En ese sentido, indicó que muchas personas “desconocen las obligaciones del código rural”.
Finalmente, hizo hincapié en una de las principales preocupaciones actuales: los animales sueltos. “El problema de animales sueltos es muy complicado”, afirmó, y advirtió que “puede terminar en un accidente fatal”, por lo que llamó a la responsabilidad de los propietarios para evitar riesgos.