Según se reporta desde el lugar, en el paso de la aduana Barra del Chuy la fila de autos alcanza unos 700 metros. En tanto, en el acceso principal por Ruta 9 hay colas que llegan aproximadamente a un kilómetro.
El flujo constante de vehículos y los controles fronterizos provocan demoras importantes, en un contexto de alto tránsito típico de este tipo de fines de semana. Muchos turistas manifiestan su enojo por la espera.