En primer lugar compareció la denunciante, Ana Fernández Pelais, con su abogado, el Dr. Ricardo Rachetti, y una testigo.
Al finalizar su declaración, permaneció en el edificio y fue llamado Daniel Bianchi, que ingresó junto al Dr. Pablo Ballesta.
Tras escuchar a las partes, la jueza Alvez Marquisá decretó una medida restrictiva para Bianchi consistente en la prohibición total de comunicación y acercamiento a menos de 500 metros con Fernández por un plazo de 180 días.
En diálogo con la prensa, al retirarse del edificio, Ana Pelais se mostró conforme con el resultado del trámite y aseguró que la decisión de presentar la denuncia fue para salvaguardar su vida y la de su hija adolescente, fruto de una pareja anterior, y a quien Bianchi también habría amenazado.
Consultada por FM GENTE sobre las declaraciones de su ex esposo a Radio Monte Carlo en las que sostiene que Fernández presentó la denuncia al llegar el momento de dividir bienes, lo desmintió tajantemente y dijo que la etapa de liquidar la sociedad conyugal estaba lejos aún en el tiempo y que en ningún momento ha reclamado pensión o bienes a su ex esposo.
Por su parte, el abogado del legislador suspendido negó las amenazas de muerte y las agresiones y alegó que entre ambos hubo "discusiones de pareja" con "palabras" que no todos interpretan de la misma forma.
Dijo que la jueza había cumplido con el protocolo habitual para este tipo de denuncias y se mostró confiado en que en instancias posteriores se "aclare" toda la situación.