Según determinó una espirometría, el conductor circulaba alcoholizado. Cuando los inspectores le notificaron el resultado positivo y le advirtieron sobre las consecuencias del hecho,
se desacató y profirió amenazadas e insultos a los funcionarios actuantes.
Recién esta semana compareció ante la Justicia y resultó procesado como autor responsable de la falta prevista en el Art. 365 numeral 3 del CP en su redacción dada por la Ley 19.120, imponiéndosele una pena de siete días de trabajo comunitario.
(foto de archivo: El País)