“Pensamos que es un logro que una doméstica pueda tener acceso a un cajero… Eso es la inclusión. Los patrones lo tienen hace años”, señaló.
Sin embargo, apuntó que “los empleadores no están de acuerdo. Ellos no aceptan la tarjeta”.
Ustra dijo que, de todas maneras, si los patrones quieren evadir lo van a hacer. “Porque a veces figuras con un sueldo y en la mano agarras otro, para aportar menos. La compañera joven tal vez no le importe en el momento. Le va a importar cuando se enferme y va a cobrar el seguro, porque le van a pagar de acuerdo a lo que figura que cobra y no en base a lo real. Porque el patrón le paga la diferencia, si quiere”, explicó.
El sindicato de las trabajadoras domésticas de Maldonado tiene más de 100 afiliadas y unas 30 cotizantes, informaron.
“Tendría que haber muchas más acá en Maldonado. Pero la gente tiene miedo… Pero no tienen que decirle al patrón que están afiliadas”, aclaró Trindade.