Cardoso afirmó que recibió denuncias de agricultores de varios puntos del país a los que se les queman sus cultivos cuando son regados con agua de cañadas o recursos hídricos adyacentes, como consecuencia de los agroquímicos que se utilizan en las inmediaciones.
Asimismo, dijo que hay denuncias de personas que utilizan agua de la canilla y terminan con erupciones en la piel.
Para el diputado, “estamos ante una emergencia en materia sanitaria”, fundamentalmente porque por concepto de turismo, ya que nuestro país recibe cifras cercanas a los 1.500 millones de dólares, que si se pierden, impactarán en forma negativa en la economía del Uruguay.
Consideró que, desde el gobierno, hubo tiempo suficiente estos 14 años para tomar las medidas de contención.
El propio diputado, preocupado por la situación, en 2015 ya interpeló a la ministra de Vivienda y Medio Ambiente cuando se desató la emergencia del agua en Maldonado, se recordó.