"O fue la misma persona que lo hizo, o alguien que vio las publicaciones de lo ocurrido el miércoles en Piriápolis y lo duplicó ayer, en menos de 24 horas, en Punta del Este", afirmó.
"Sabemos que la guerra entre lobos y pescadores es antigua. Eso es a nivel mundial, en Japón matan los delfines porque comen pescado y en Europa, Canadá o Estados Unidos matan a las focas", agregó Tesore.
Se trata de animales con un peso que ronda los 300 kilos y de dos metros de largo, lo cual dificulta su atención. Felipe y Lucho se habían convertido en figuras de atracción de quienes frecuentan las ramblas de los dos balnearios ya que acostumbraban a ponerse a tomar sol en las rampas de los puertos, o ir detrás de la "comida fácil".
En la tarde de ayer ambos habían desaparecido. Algún pescador habría sido el causante de los ataques a los lobos, indicó el diario El País.
Tesore también indicó que, como los lobos están heridos y asustados, ahora no salen de agua. “Eso hace muy difícil su manejo” y destacó que sedarlos en esta situación es riesgoso.