Díaz dijo que esta situación “le resulta familiar”. Recordó que hace dos años, el Discount Bank, hoy Scotiabank, “le mandó a prácticamente toda su cartera una nota diciendo que no le interesaba tener su cuenta bancaria y que debían retirar los fondos”.
También comentó que, también, “un banco de plaza le estuvo dando vueltas a un giro de 35 mil dólares de otro reconocido empresario, que tiene dinero depositado acá en Punta del Este. No es ninguna cifra descabellada para Punta del Este ni ara ningún lugar. Y le estuvo dando vueltas, hasta determinar el origen de los fondos, desde el 2 de febrero hasta hace prácticamente dos días”, narró.
Consideró que esto “es producto de una bancarización feroz que ha hecho Uruguay” y afirmó que, sin ser un especialista ni un financista, en ningún lugar del mundo estos tiene “la dimensión que ha tomado acá, donde el dinero, prácticamente, va a salir de circulación”.
Díaz expresó que en cualquier parte del mundo la gente hace sus giros para mantener sus propiedades en otro sitio, pero acá hay que presentar una relación de los gastos de la persona. “Es todo un incordio brutal que no se exactamente cuál es el fin. Sinceramente, es un problema para todos nosotros que estamos en el negocio de la administración. Estamos buscando otros canales, otros caminos para ver si podemos solucionar el tema del flujo de dinero. Por lo canales normales va a ser muy difícil”.
También admitió que esta situación afecta la compra y venta de propiedades, que realizan no solo las inmobiliarias, sino también escribanos y propietarios. “Los desarrolladores van a tener enormes problemas para recibir el dinero… Yo supongo que deben estar buscando que la gente, en vez de depositar acá, lo haga en Estados Unidos o en otro país, como hace Airbnb, que la gente deposita en otro país y vienen a veranear y nadie les complicada la vida”, señaló.
“Para alquilar una propiedad, yo tengo que saber que la persona no puede venir con el dinero, tiene que bancarizarse, tiene que establecer el origen, que tiene que ser a satisfacción del banco”, expresó.
Además, sostuvo que a partir del 1° de abril, toda operación mayor a tres mil dólares va a tener que ser bancarizada. “Esa es otra barbaridad. Han puesto tres mil dólares, cuando en el mundo es 10 mil… Otro tema para una burocratización enorme y justificar que Uruguay va a ser el Quijote de la Mancha contra el lavado de dinero”, afirmó.