La tía revivió el momento en que su hermana la llamó para avisarle que habían matado al joven, un oficial “con la camiseta puesta” y que incluso había tenido actos heroicos, como internarse en un incendio para salvar la vida de un niño mientras llegaban los bomberos.
“Tenía una vida por delante y porque un compañero no podía manipular el arma… No me digan que son fatalidades de la vida, eso no se lo podemos decir a mi hermana, que se quedó sin su hijo”, comentó la mujer.
Por eso pidió a las autoridades, que trabajen para evitar más hechos de este tipo: “Hoy nos tocó a nosotros, pero esto pasa y fue muy triste. (…) Los que no están habilitados para salir, para manipular armas, que los saquen del cargo y los pongan en una oficina”.