El sector industrial encabezó la expansión con una suba interanual de 17,6%. Esta variación se explicó por el reinicio de operaciones en la refinería de Ancap en La Teja, sumado a una mayor actividad en agroindustrias —como frigoríficos, molinos y lácteos— y al aporte de una nueva planta de celulosa.
La producción agropecuaria creció 4%, impulsada por mejores resultados en el cultivo de arroz y la actividad ganadera. El comercio se expandió 2,3% y el sector financiero mostró un incremento del 5%, atribuido a un mayor volumen de créditos y depósitos.
En contraste, la producción energética bajó 7,2% interanual, debido a una mayor participación de generación térmica, lo que redujo la eficiencia del sistema. La construcción también mostró un descenso de 1,5%.
Por el lado de la demanda, el consumo de los hogares aumentó 2,1%, la inversión total subió 4,2% y el gasto del gobierno creció 4,3%, todos respecto al primer trimestre de 2024.