Dijo que el Estado “se ve desbordado y los hechos le ganan al Derecho. Y después se transforman de un pequeño problema en un gran problema. De eso ya hemos visto y conocemos bastante”.
“Hoy por hoy hay una serie de ocupaciones que se dan, por ejemplo, en la ribera de la Laguna... Eso es problemático en lo social, en lo que tiene que ver con la vivienda, con el derecho de propiedad… Es una zona inundable. Y sobre la margen de los 200 metros de las más altas mareas, tiene jurisdicción Prefectura”, sostuvo.
“Y está la problemática de la seguridad. Al depender de la comisaría de La Barra, la distancia es tan importante que, para llegar a tiempo, es otro problema”, añadió.
“Y está el tema de la injerencia que tiene el Municipio o la Intendencia. Entonces, este tema que es multidisciplinario, requiere, necesariamente, una coordinación entre cada una de las autoridades para que, conjuntamente, pueda darse una solución”, destacó.
“No hay cámaras en los accesos y salidas del balneario”, pese a que los vecinos pagan el tributo correspondiente como si las tuvieran.
“Ese sería un elemento de disuasión para la gente que viene con la atención de hurtar y asentarse”, opinó.
“Lo que existe es una necesidad inminente de reunir a todas las autoridades que tienen injerencia en el balneario y establecer los lineamientos para que esto se transforme en una nuevo Placer y o un nuevo Kennedy”, insistió el abogado.