Vecinos de la zona se movilizan para evitar que esta situación continúe. Las obras comenzaron el año pasado.
Explicó que su intención es que controlen legalmente y que exista conciencia por parte de arquitectos y compradores ya que están talando un bosque.
Aseguró que están “destruyendo un bosque espectacular por no tener idea”.
Los predios tienen una superficie de entre 1.000 y 2.500 metros. Contó que una niña abrazó un árbol en señal de decir basta. “Los búhos que escuchas de noche, ya está, se fueron”, dijo. Y agregó: “No les importa nada porque ni siquiera vieron la tierra que compraron. ¿Quién está detrás de todo esto”, ¿Por qué es así esto?”.