La representante de los vecinos, María Nogueira, afirmó que los reclamos "se han sumado más" y aseguró que continúan registrándose situaciones de inseguridad y molestias en el barrio. "Nos sentimos invadidos totalmente", expresó.
También sostuvo que algunas personas que salen del refugio "nos piden plata, nos piden cosas, es para la droga" y señaló que hay vecinos que "le da miedo hablar". Agregó que "era un barrio seguro" y que actualmente adolescentes y adultos mayores sienten temor al transitar por la zona.
La directora departamental del Mides, Paula Caballero, indicó que la reunión fue convocada a pedido de la comisión de vecinos y señaló que el ministerio trabaja junto a otras instituciones para atender la situación.
Caballero informó que el Ministerio del Interior les comunicó que "no han habido aumentos de denuncias desde que está el centro de evacuación" y pidió que cualquier situación sea denunciada para que pueda intervenir el Estado.
Asimismo, confirmó que el refugio continuará funcionando mientras permanezca vigente la alerta roja.
La jerarca agregó que el Mides convocará una nueva instancia abierta a toda la comunidad para continuar intercambiando propuestas con los vecinos y anunció que buscarán integrarlos a las reuniones donde se coordina la estrategia de atención a personas en situación de calle. También indicó que alrededor del 60 % de las personas atendidas en estos dispositivos son del departamento de Maldonado.