Cuando llegó la policía a calle Zufriategui, los vecinos entregaron al ladrón, que resultó ser Abreu Irureta (37).
El damnificado narró que Abreu también se había llevado un celular y tanto la cartera como el móvil fueron recuperados poco después y entregados a su propietario.
La magistrada penal de 11º turno dispuso su condena, como autor de un delito de hurto especialmente agravado en grado de tentativa, a la pena de 9 meses de prisión.
foto: Ministerio del Interior