Antes del encuentro, Marichal recordó que llevan casi tres años trabajando en el tema y que, de las 108 familias que originalmente comenzaron el programa, quedaron las 37 que hoy son afectados por la decisión del gobierno departamental.
“Lo injusto es que hace dos días se sortearon viviendas a medio terminar al lado de nosotros –quedan reboques y baños pendientes- y el 25 sortearán el grupo de enfrente, que hace un tiempo le puso pancartas y reclamos al intendente. Les Van a sortear unas 40 a terminar, porque faltan techos y baños. Y a nosotros nos quieren dejar para atrás, nos dejaron rezagados y nos quieren parar”, cuestionó.
Marichal considera que esto “no es justo” ya que su grupo lleva el mismo tiempo de trabajo que los demás y por otra parte contaban con el compromiso del jerarca de Vivienda, Antonio Azuaga. “Cuando asumió, en octubre, se comprometió a no detener la obra por más que nos faltaban materiales por problemas de pago que tenían la intendente”, aseguró la representante de los vecinos.