“Yo me he llegado a ir los fines de semana, porque es imposible… A las 5 de la tarde empieza la música. Y a veces viene un cantante. Y durante cinco horas, con la música a todo lo que da, tenemos soportar que esa ‘acción de marketing’ la paguemos nosotros, con nuestro descanso”, señaló.
Arrosa dijo que, además, “llama la atención la extensión del operativo… Porque no es una hora ni una hora media. Son cinco horas”.
Agregó que “el sábado pasado ya lo hicieron. Así que los invito a que este sábado se den una vuelta por ahí y van a entender esa tortura a la cual nos someten a los vecinos”.
Arrosa manifestó que los responsables del comercio “dicen que tiene una autorización de la Alcaldía… Yo no lo sé… Pero hay una normativa de ruidos molestos que e increíble, que implica que uno se tiene que encerrar en pleno verano. Es absurdo. Pero aunque estuviera dentro del límite, el ruido es espantoso”, agregó.
“Lo que se pide es que alguien ponga sentido común… Porque si quieren poner una hora de música, vaya y pase. Pero cinco horas… Alguien tendría que entender que no lo pueden hacer. Este es el tercer año, y siguen igual”, subrayó.