Todo ocurrió en el minuto 98, cuando fue expulsado tras empujar al capitán del equipo rival. Segundos después, reaccionó con un golpe en la cara, lo que generó una pelea entre jugadores de ambos equipos.
La situación se descontroló dentro de la cancha, con empujones y discusiones, y el árbitro tuvo que intervenir y sacar más tarjetas rojas para intentar calmar el partido.
El encuentro terminó en un clima muy tenso y ahora el arquero espera una sanción que podría ser de varias fechas.