Se informó que, en julio, fue radicada una denuncia en la Unidad Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Piriápolis por parte de una mujer mayor de edad, en contra de su ex pareja, por amenazas y persecución.
En ese momento, el ahora imputado fue notificado por la Justicia sobre la prohibición de acercamiento y comunicación con la denunciante, a quien se le proporcionó custodia policial.
Días después, la víctima denunció incumplimiento por parte del ahora condenado ya que lo vio pasar cerca de su casa y la llamó por teléfono.