Explicó que el sector político lo dejó solo en su gestión, al punto que ni siquiera los concejales que representaban a la Alianza en el Municipio de Maldonado lo respaldaron en proyectos de trabajo que presentó y que no sólo fueron rechazados sino que le generaron fuertes choques con ese órgano de gobierno. En este punto opinó que “el discurso” de la descentralización no se ajusta a la práctica, porque no se da espacio al trabajo de los vecinos ni poder a las organizaciones sociales.
A esto sumó la estrategia electoral desplegada por la agrupación con el Frente Líber Seregni y la conformación de la lista, aspectos que Castro ha criticado abiertamente. “Cuando un grupo político enfila hacia algún lado, uno acata o da la pelea. Pero no he podido discutir cosas importantes dentro de la Alianza”, remarcó. Su ausencia en la discusión de “temas importantes” -porque no fue convocado o porque sus actividades particulares le quitaron tiempo para eso- terminó por desencadenar la decisión.
“El relacionamiento político se fue distanciando a lo largo de estos dos años, esa es la realidad de las cosas. (…) No quiero seguir chocando y prefiero dar un paso al costado y seguir militando”, dijo, para ratificar su respaldo a la candidatura de Pablo Pérez, hacia quien tiene “un cariño muy especial” y a quien valora “muchísimo”.
Dijo que, por el momento, se mantendrá como militante “independiente”. “Nunca pedí nada, todo lo hice a conciencia y algún mérito debo tener, porque cuando nadie estaba yo estuve. La Alianza se ha olvidado de los que hicieron punta, de los que estuvieron cuando nadie estaba y no sólo lo digo por mí, sino por varios casos más. Por algo mucha gente ha ido abandonando la Alianza Progresista”, argumentó.
“En esas fechas siempre sirve el cretino útil y como yo no lo soy, sigo mi camino”.